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Salmo 1

(musicalización y adaptación*: ARM - SDG)

Feliz el hombre que no anduvo en consejo de los malos,
ni sigue la senda de los pecadores,
ni hace causa común con los que se burlan de Dios.

Sino que pone su amor en la palabra de Dios
y en ella medita noche y día.
Es como un árbol plantado a la orilla
de un río y que da su fruto en su tiempo
y jamás se marchitan sus hojas
y en todo prosperará.

No es así con los malvados,
que son hojarasca que arrastra el viento.
No saldrán libres de cargos,
ni tendrán parte en el pueblo de Dios,
pues Yahveh mira con agrado y cuidado el camino del justo,
mas la senda de los malvados perecerá.

 

Reflexión sobre el Salmo 1

     El Salmo 1 es un magnífico pórtico al conjunto de los Salmos. Como el Génesis, pinta en nuestra imaginación el icono de un árbol de profundo contenido simbólico.

     Aquel árbol de la vida, vetado de las manos de Adán y Eva, reaparece tal vez de entre las notas del salmista. El Génesis relató la malaventura de la desobediencia, y el Salmo 1 invita al oyente, con la contemplación de un cuadro paradisíaco, a anhelar la bienaventuranza perdida.

     Sin duda la imagen que más domina la imaginación es la de un árbol plantado junto a un arroyo. Representa el reverdecer de la vida, ya que este árbol da “su fruto en su tiempo y su hoja no cae”. Sin duda, esta imagen establece una integración de dos tendencias contrarias: fijación y movimiento.
    
     Fijación y movimiento. Antítesis entre la que desarrollamos nuestras vidas en busca de una identidad. Nuestro origen, nuestra tierra, nuestra patria, nuestra sangre... consiguen por algún tiempo conjurar el fantasma de la identidad; hasta que de pronto en nuestra conciencia nos ataca el deseo contrario: viajar, renovar experiencias, olvidar y reimprimir nuestra memoria.

     El Salmo 1 establece un cuadro que es al mismo tiempo fijo y móvil. El árbol conserva esa enigmática parsimoniosa inmovilidad. De una dormida robustez, nadie se atreve a increparlo. Pero junto a esta fuerza hay un elemento renovador y dinámico, la melodía que chisporrotean las aguas bajo la sombra del árbol. La íntima y profunda penetración de las raíces en el suelo, en secreto contacto con la humedad de una tierra regada.

     Ese árbol ya no es el arcano vetado, es ahora un modo de vida, representa a un ser humano“bienaventurado” que es el cantor y puede serlo también el oyente. Fijación y dinamimo, seguridad y renovación ¿no es lo que llevamos toda nuestra vida buscando? Encontrar un hogar en el que echar raíces sin temor a sucumbir en el sueño petrificador de la muerte.

     Este primer Salmo-pórtico nos invita ferviertemente a un diario diálogo con Dios a través de su Palabra. No desde el ritual o la fría responsabilidad del cumplidor, sino desde las sencillas verdades de la vida, esa vida que se destila de la Divinidad y que en vano buscamos más allá de sus dones. Por entre las páginas de la Biblia el lector no solo encontrará, a la luz y al peso de la ley divina, sus manos manchadas de culpa y la oscuridad en la que se había acostumbrado a vivir; sino que además se verá sorprendido al oír con qué dulzura e intensidad hay una voz que invita a estas atribuladas criaturas a saciar con agua fresca de la fuente su sed de peregrinos, a curar sus llagas con aceite, y a darles albergue, pan y vino:

   Todos los que tenéis sed, venid a beber agua;
los que no tenéis dinero, venid,
y de balde adquirid trigo, y comed;
sin pagar nada, adquirid vino y leche.
  ¿Por qué dar dinero a cambio de lo que no es pan?
¿Por qué dar vuestro salario por algo que no deja satisfecho?
Oídme bien y comeréis buenos alimentos,
comeréis cosas deliciosas.
  Venid a mí y prestad atención,
escuchadme y viviréis.

(Isaías 55: 1-3a)

ARM - Soli Deo gloria

 

* Para la musicalización de los Salmos, se ha utilizado fundamentalmente dos traducciones de la Biblia como punto de partida para la elaboración de las letras de las canciones: la traducción Reina Valera de (1960 y 1995) y la traducción Dios Habla Hoy (2002). En muchos casos la letra de "Salmos de Salvación" corresponde literalmente con estas traducciones, cuyos derechos corresponden a la Sociedad Bíblica de España,  y que pueden consultarse en (www.biblija.net). En otros casos, también, ha habido una reelaboración poética y una adaptación al molde musical que, si bien no pretende traicionar el texto original sagrado, en ocasiones verbaliza o enfatiza algunas posibles implicaciones del texto, o bien reambienta o reformula algún tropo o giro lingüístico. En cualquier caso el intérprete desea proponer una lectura desautomatizada del texto bíblico original, cuya consulta y estudio recomienda de forma entusiasta. ARM

 

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